

Procura colgar tus blusas en un gancho que cuente con un agarre sólido; si cuentan con botones, asegúrate de que el botón superior esté abotonado, con el fin de que no se desarrollen pliegues. Para las telas más delicadas, una limpieza en tintorería especializada ayuda a conservarlas.

Cuelga estas prendas usando clips, colgándolos de la cintura o el dobladillo, para que queden verticalmente en tu clóset.

Se pueden colgar de manera regular; en el caso de los abrigos, usa una percha curva como la que se usa para trajes.

Este tipo de prendas pueden doblarse sin ningún problema, ya que están hechos de un material más grueso.

Este material suele arrugarse con facilidad, por lo cual es mejor colgar este tipo de prendas; con ello evitarás arrugas innecesarias.

Es una prenda que requiere ser colgada; usa ganchos antideslizantes para que se mantengan en su lugar.

Dobla estas prendas para que conserven su forma y tejido; esto te ayudará a usarlas por más tiempo.

Pantalones de yoga, tops de entrenamiento… puedes doblarlos sin preocuparte por dañar tus prendas.