
No toda la ropa está hecha para lavarse en casa. Algunas prendas requieren procesos especiales para conservar su forma, textura y color.
Intentar lavarlas en lavadora puede provocar encogimiento, deformación o daños irreversibles.
Aquí te compartimos prendas que siempre es mejor llevar a la tintorería para garantizar su cuidado.

Suelen estar hechos de telas delicadas como seda, tul, encaje o incluir aplicaciones. El lavado en casa puede afectar bordados y pedrería.

La lana puede encogerse fácilmente. La tintorería utiliza procesos que protegen la fibra y evitan deformaciones.

Estos materiales requieren la hidratación y los procesos especiales de una peletería profesional. Nunca deben lavarse en agua.

La seda es extremadamente sensible al agua caliente y al roce. Un tratamiento profesional conserva su brillo natural.

Manchas de grasa, vino o maquillaje pueden fijarse si se tratan mal en casa. En la tintorería se utilizan productos especializados.

Su tamaño dificulta un lavado uniforme en casa y pueden quedar húmedos en el interior, generando malos olores.