
Las prendas artesanales y bordadas tienen algo especial: detrás de cada detalle existe tiempo, técnica y dedicación. Desde bordados tradicionales hasta aplicaciones, tejidos y acabados hechos a mano, estas piezas requieren cuidados diferentes a los de una prenda convencional.
Un lavado incorrecto puede provocar que los hilos pierdan color, que los bordados se desprendan o que la tela se deforme. Por eso, saber cómo conservarlas correctamente es fundamental para mantener su belleza y prolongar su vida útil.

Antes de lavar una prenda artesanal y revisa la etiqueta. Considera:
Cada material puede reaccionar de manera diferente al agua, detergentes, calor y fricción.

Algunos hilos utilizados en prendas artesanales pueden liberar color durante el lavado. Por eso: Evita mezclar la prenda con otros colores, no la dejes en remojo durante mucho tiempo, utiliza agua a la temperatura indicada por el fabricante.
Cuando no conoces la estabilidad de los colores, es mejor evitar experimentar.

El peso de la prenda puede provocar deformaciones, especialmente cuando está húmeda.
En prendas artesanales:

Los bordados pueden parecer resistentes, pero la fricción puede provocar que los hilos se aflojen o pierdan su acabado.
Si la prenda necesita lavado en casa y la etiqueta lo permite, manipúlala con suavidad y evita cepillar directamente las zonas bordadas.

El sol intenso puede afectar tanto la tela como los hilos del bordado.
La exposición prolongada puede provocar pérdida de intensidad en algunos colores.
Siempre que sea posible, seca la prenda en un lugar ventilado y protegido de la luz solar directa, siguiendo las instrucciones de cuidado.

Algunas prendas incluyen elementos como:
Estos elementos pueden desprenderse o deformarse con la fricción de una lavadora.
Por eso, antes de limpiar la prenda, es importante determinar qué proceso puede soportar tanto la tela como sus elementos decorativos.