
Una prenda con bordados, pedrería o lentejuelas es de las más difíciles de limpiar bien. Un proceso equivocado y los adornos se opacan, se aflojan o de plano se caen. Por eso este tipo de piezas vestidos de novia, de gala, blusas de fiesta merecen un cuidado especial.

El trato prenda por prenda permite proteger cada detalle delicado: cristales, perlas, lentejuelas, flores de tela y encajes finos como el Chantilly. Un proceso automatizado, con agitación y temperatura estándar, es justo lo que maltrata estos adornos. A mano, se controla cada paso.

No es el fin de la prenda. A través de Sastrería Bosques, nuestros sastres pueden reparar, reponer botones, fijar pedrería o ajustar lo que haga falta, antes o después de la limpieza, para que la prenda quede completa.

Antes de limpiar, se revisan los adornos sueltos o sensibles. Esto permite elegir el método adecuado, reforzar lo necesario y evitar pérdidas durante el proceso. Es un paso que parece menor pero que salva muchas prendas.